Hay prendas que florecen solas.
Esta camiseta, en blanco o en rojo, es luz y frescura en cada gesto.
Las flores bordadas, salpicadas de perlas o detalles brillantes, le dan ese toque especial que no se explica, se siente.
Perfecta para días que empiezan con café y terminan con vino, para combinar con jeans o faldas y llevarla sin esfuerzo.
Porque cuando el detalle habla, todo lo demás sobra.




